miércoles, 15 de julio de 2015

ALEMANIA: Mitos y Verdades MÜNCHEN

Es domingo, nos levantamos temprano para tomar la autopista rumbo a München, Munich o Mónaco de Baviera como le dicen los italianos.  El camino es a través de la montaña, todo, como en el Sudtirol es verde, pero a diferencia de Italia, una vez que llegamos a  Austria, ya no veo viñedos sino otro tipo de sembrios, y en Alemania es trigo, cebada y luego caigo en cuenta del porqué tienen tan delicioso pan!

Llegamos por fin! Hace un calor horroroso.  El hotel esta bien, es una cadena Suiza, chiquito, pero todo oka, la ubicación no tan buena pero como era para dormir, estuvo bien, cerca de la estación del tren.  No sé porque en la mayoría de ciudades los alrededores de las estaciones de tren está lleno de borrachos, mendigos, inmigrantes pidiendo limosnas y acá es mi PRIMER PLOP!


Claro, y es que si nunca has viajado a Alemania y tampoco has leído mucho sobre ella y te quedas con la historia de la guerra y cómo luego se convierten en una super potencia, gracias al trabajo, al esfuero y disciplina, el posicionamiento que tienes de ellos es que TODO FUNCIONA PERFECTO, pero NO señores, no es así y luego les contaré porqué.

Mientras caminamos al Zentrum o Centro Histórico, es domingo y todooooo  esta cerrado, sólo hay restaurantes, bares y “mendigos” o lo que es peor “mendigos mutilados” sin pie, con los pies deformados, tirados en la calle y mi cabeza se mueve de un lado a otro, no, no, no, no estoy en Alemania, no estoy en una de las ciudades más importantes, ellos no permitirían que existan o viva esta gente en las calles…casi como que no hay pobres en Alemania, o si??

Almorzamos en un restaurant que tiene TODOS los años y donde los mozos también son parte del mobiliario.


Nos atiende un señor amable y bonachón que lo felicita a Mario por su buen alemán, jajajaja…en otro momento lo vemos conversando con dos señoras regiasss, nos acordamos de la tia Yvonne y de mi mami y pensamos que seguro vienen a este restaurant hace años porque el mozo las atiende con familiaridas, incluso se sienta en su mesa un rato y conversa con ellas.

Cerveza para él, vino para mi y pretzel para los dos mientras esperamos el almuerzo......y ACA COMIENZA mi DEBACLE...mientras que en Italia, a pesar de todas sus delicias he podido mantener mi peso, Alemania ha sido mi perdición!!!




Hemos hecho un almuerzo laaaargo para no salir a la calle a enfrentarnos con el calor endemoniado pero bueno, hay que salir…además hemos almorzado demasiado…al poco rato de caminar, no hay mucho que recorrer, la verdad..un heladito y ya queremos regresar al hotel para hacer una siesta pero antes paramos en otro famoso lugar.  Uno de los clásicos Biergarten.  Cerveza, mucha gente, mucha carne, una orquesta. todo bien el OCTOBERFEST

De camino al hotel, e quiero meter en la pileta principal, sólo mis zapatitos veroneses bellos me lo impidieron que si estaba en chanclas, la hacía!!

Fue una siesta de la que jamás despertamos!!!!.  Ya es lunes y nos queda la mañana para seguir conociendo y luego embarcarme a Heidelberg.  Ahora si todo abierto, mucha gente, mucho ruido, ciudad grande y los mendigos???  Los han escondido creo..sólo he visto dos con sus carritos de supermercado; homeless en un biergarten hermoso.

Mario, todo un Sud-tirolés, me dice que debemos llegar a la estación una hora antes, para que yo aprenda cómo tomar los trenes en Alemania porque luego tengo que hacer una conexión a uno más chico...en realidad creo que ya se quiere librar de la chata, jajajajajaja...

Estoy lista, llego a Heidelberg a las 5pm.  Mi almuerzo para el trayecto:  panini con prosciutto, una especie de strudel y agua frizante italiana..no puedo más de la risa.  Me ayuda a subir hasta el mismo asiento, hay un alemán grandote a mi lado, tipicamente alemán, con su laptop chambeando y al frente de él otro que parece sudamericano, también con laptop, ambos chambean, ni me hablan, ni me miran, no existo.

Sólo cuando aparece el controlador del tren y le muestro mi billete, me habla en alemán, le digo que por favor en inglés y éste me dice algo que ya no sé si es alemán o inglés pero para mi suena a lo mismo es que el sudamericano me dice que me esta pidiendo la tarjeta de crédito con la que pagué el billete.  ES CHILENO! y yo, que en serio no tengo nada contra los chilenos, sino que Mario simpre jode y jode con que el pisco es chileno y que ahora la quinua y que los chilenos, bla, bla, bla, todo el tiempo, cómo sabe la rivalidad que existe....y pienso, los dos únicos hombres que me han hablado (hasta el momento, jajajaja) en el viaje, han sido, OTRO CHILENO, en el vuelo Lima-Madrid, simpatiquisimo el hombre y ahora éste.

Tomé la conexión sin ningún problema, llegué a Heidelberg y la posta la toma Wolf!!!